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Si le faltamos a nuestros hijos
Joan Lanzagorta
Periódico El Economista

México, (22-Marzo-2010). En la primera parte de esta serie, mencionamos que una de las situaciones más desagradables por las que pasan muchas familias es cuando los padres mueren sin dejar ningún plan para sus hijos. Comentamos acerca de la importancia de elaborar un testamento y de elegir a un buen tutor que los quiera, y que esté dispuesto a encargarse de su educación y desarrollo conforme con nuestros deseos.

El siguiente paso entonces es asegurarnos de dejarles los recursos necesarios para satisfacer todas sus necesidades hasta la edad adulta.

Hacer un análisis del capital

No hay nada peor para nuestros hijos que vivir en un ambiente de resentimiento constante, por causar un impacto financiero o psicológico en su nueva familia. Por ello, debemos procurar dejarles lo suficiente para sus gastos diarios, escuelas, hobbies, gastos médicos (incluyendo terapias), etcétera. Es importante también ver la posibilidad de dejar dinero para que puedan empezar sus vidas adultas sin problemas. Todo esto puede hacerse a través de un buen seguro de vida.

Por lo tanto es conveniente, además, platicar con el tutor elegido con el fin de determinar el impacto financiero que le causaría la presencia de nuestros hijos. Asimismo, debemos considerar dejar fondos extras en caso de que alguno de nuestros hijos tenga necesidades especiales que pudiesen hacer difícil su manutención en la edad adulta.

Manejo de recursos

Podemos hacer que el tutor se encargue del manejo del dinero de nuestros hijos, pero usualmente es mejor idea separar esa responsabilidad. Esto se puede hacer mediante la creación de un fideicomiso bajo nuestro testamento, y nombrar a diferentes instituciones o personas que se encarguen de manejarlo de acuerdo con nuestras instrucciones. Esto asegura que el tutor no utilizará el dinero para su propio beneficio, y que el dinero será manejado e invertido de manera profesional.

Disponibilidad de recursos

La última pregunta que debemos hacernos es: ¿Qué se debe hacer con la cantidad de dinero que sobre (si hay) después de que los niños hayan alcanzado una edad adulta?

Desafortunadamente, el solo hecho de convertirse en adulto no garantiza que una persona sea lo suficientemente responsable como para manejar su propio dinero.

Probablemente es buena idea dejar instrucciones con el fin de que los recursos sean liberados . Sin embargo, es importante estipular condiciones mediante las cuales se puedan liberar fondos anticipadamente, como pueden ser: gastos médicos o educacionales, la compra de una casa, el inicio de un negocio, emergencias o cualquier situación que se quiera establecer.

Es esencial hacer esto de común acuerdo con los tutores, albaceas o apoderados legales que hayamos designado, y darles una copia de las partes relevantes de nuestro testamento, de las cláusulas del fideicomiso, y de nuestros seguros a cada uno de ellos para su conocimiento.

Es importante que dicho plan sea flexible y que lo revisemos cada año, especialmente cuando nuestros hijos entren a la adolescencia. Si llegamos a faltar, nuestros hijos nos extrañarán. Hagamos hoy un buen plan para ellos, para que si pasa lo peor, no les coartemos su desarrollo o su felicidad futura. Los amamos demasiado para tomar ese riesgo.